Piezas distintas con un lenguaje común

Para cada testigo recibí referencias diferentes: una fotografía buceando, otra en el campo y otras imágenes personales. A eso se sumaron las fotos de los looks que llevarían el día de la boda y las referencias del espacio donde se celebraría.

Con todo ese material construí cada composición desde cero. Dibujé a las personas con la ropa que todavía no habían estrenado y coloqué la masía detrás, de manera que al recibir el regalo la escena pareciera pertenecer exactamente a aquel día.

El verde se repetía en la arquitectura, la vegetación, el papel del sobre y el lazo ancho de cada entrega. Esa continuidad mantenía unida la serie aunque cada ilustración contara una historia completamente distinta.

Aprendizajes

Aprendí cuánto puede crecer una ilustración cuando las referencias no se toman como una imagen cerrada, sino como piezas de un puzle. El resultado puede anticipar un momento que todavía no ha ocurrido y hacerlo sentir verdadero.