Un motivo pequeño como hilo conductor
El dibujo de las iniciales combinaba verdes y azules, hojas, flores y el pájaro apoyado junto a la P. A partir de ahí construí un marco delicado para que el símbolo estuviera presente sin dominar cada ilustración.
El Hotel Gran Villa Rosa ocupa una finca histórica cerca de Sitges, con 19 suites, capilla, salón para eventos y amplios jardines. Esa mezcla de intimidad y arquitectura con carácter dio a la celebración un escenario completamente privado.
En las láminas mantuve el estilo figurín y dejé que los looks de los invitados convivieran con ese fondo propio de la pareja.
La postal funcionaba como algo más que un soporte: era una pieza creada para aquella celebración. Incluso antes de añadir el retrato, ya hablaba de S&P.
Aprendizajes
Me quedo con la capacidad que tiene un símbolo íntimo para dar personalidad a todo un proyecto. No hace falta que sea evidente para los demás; basta con que tenga sentido para quienes lo eligieron.












