La entrega también forma parte de la experiencia
Preparé los sobres con las iniciales de la pareja y los coloqué en pequeños soportes de madera. Antes de empezar, la mesa ya explicaba qué iba a pasar: cada invitado recibiría una pieza individual, dibujada y presentada con intención.
Mas Folch, una casa modernista rodeada de jardín y agua, daba a la mesa de dibujo un fondo sereno y lleno de verde. El rosa suave de los sobres destacaba con delicadeza dentro de ese paisaje.
El estilo figurín permitía recoger los colores y la personalidad de los looks con una línea ligera. A medida que avanzaba la celebración, los sobres vacíos iban dando paso a los retratos terminados.
Me interesa mucho ese instante final en el que una ilustración deja de ser solo una hoja de papel. El sobre, la forma de mostrarla y el gesto de entregarla son parte del recuerdo que se lleva cada persona.
Aprendizajes
Me quedo con la fuerza de una decisión sencilla repetida con cuidado. El rosa no era un adorno: era la manera de hacer que toda la experiencia se sintiera unida.







