Un restaurante reservado para los suyos
La de A&A ha sido una de las bodas más íntimas en las que he trabajado. Reservaron el restaurante para la celebración y la ceremonia tuvo lugar en la parte exterior. Todo estaba pensado para compartir el día con un grupo pequeño de personas cercanas.
Los novios querían una estética muy minimalista y, sobre todo, muy suya. Esa sencillez se notaba en el cuidado de cada detalle y en la forma de reunir a sus invitados. El Live Art tenía que acompañar ese ambiente con la misma discreción.



